viernes, 10 de octubre de 2008


Es una actividad que, con el apoyo de la Fundación “ARNOLDO SCHWIMMER”, llega a los niños de diferentes zonas de la ciudad

una jornada de inmersión en la cultura y el arte por medio de juegos didácticos, en los que para el niño no hay límites a la imaginación y libertad. Existen voluntarios que se encargan de preparar, transportar y orientar a los niños en su labor de experimentar y disfrutar con pintura, modelado en arcilla, títeres, etc. Gracias a las “callecitas” que se instalan casi instantáneamente, también participa gente de la tercera edad y niños con capacidades especiales, y todo persona con edad en el corazón, capaz de jugar, de volver a la infancia.

También hacemos visitas, a penales , asilos de ancianos, hogares de niños o centros especializados.

Son llamadas “callecitas” los diferentes espacios virtuales

en que los niños trabajan en las distintas técnicas que existen:

La callecita de la pintura, la callecita del modelado, la callecita de los títeres, la callecita del constructor, la callecita del escritor, las callecitas productivas y científicas, la callecita del guardián de la naturaleza, que despierta una conciencia ecologista en los niños.